Introducción
La selenita, un hermoso cristal conocido por su encanto etéreo, es una poderosa herramienta espiritual, apreciada por su energía intensa y sus numerosos beneficios metafísicos. Estrechamente vinculada al Tercer Ojo y al Chakra Corona, este cristal juega un papel significativo en ejercicios espirituales, crecimiento personal y limpieza energética. Como cristal de alta vibración, la selenita destaca por su capacidad para purificar campos de energía, restaurar el equilibrio y fomentar la paz. El origen de su nombre proviene del término griego “selene”, que significa “luna”, reflejando su naturaleza radiante y luminosa.
Chakra: Chakra Corona (Sahasrara), Chakra del Tercer Ojo (Ajna)
Zodiaco: Tauro
Planeta: Luna
Elemento: Aire
Color: Blanco
Propiedades Metafísicas
- Purificación de Energía: La selenita es celebrada por su capacidad para limpiar y purificar la energía en espacios, personas y otros cristales.
- Avance Espiritual: Facilita el desarrollo espiritual, guiando a las personas hacia niveles más altos de conciencia.
- Precisión Mental y Concentración: Agudiza la claridad mental y el enfoque, fomentando un profundo sentimiento de paz interior.
- Protección: Actúa como una barrera protectora que resguarda contra energías negativas.
- Equilibrio Emocional: Este cristal promueve el equilibrio emocional, disipando eficazmente ansiedades profundas y brindando apoyo en momentos de tensión emocional.
¿Cómo interactúa con el cuerpo?
La potente energía de la selenita tiene una influencia significativa en el cuerpo. Ofreciendo beneficios tanto para la salud física como emocional, se aprecia por su capacidad para disolver bloqueos energéticos y fomentar la serenidad. La selenita también se utiliza para restaurar la coherencia en el flujo energético del cuerpo. Algunas personas la emplean para aliviar molestias físicas y acelerar la curación y renovación. Como cristal tranquilizante, la selenita puede contribuir a mejorar los patrones de sueño y a fortalecer la salud emocional.
Limpieza
La selenita es un cristal autolimpiante que se recarga constantemente por sí misma. Si deseas limpiarla energéticamente, puedes usar salvia o palo santo para sahumarla. Evita la exposición al agua, ya que es un mineral delicado y la exposición prolongada puede erosionar su superficie.
Conclusión
En resumen, ya sea que busques crecimiento personal, purificación energética o un entorno sereno y equilibrado, la selenita ofrece una abundancia de beneficios. Su energía etérea no solo revitaliza y recarga el entorno, sino que también proporciona sanación emocional y claridad mental. Tanto si estás profundamente inmerso en tu camino espiritual como si eres un principiante en el mundo de los cristales, la selenita es una pieza imprescindible para iluminar tu aventura espiritual.